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Recoleccion de la uva Viñedos

El proceso de elaboración del vino se inicia con la recolección de la uva o vendimia.
El periodo de vendimia varía entre mediados de Agosto y Octubre dependiendo de la variedad de uva.
Para la recolección de la uva utilizamos los dos métodos existentes:

· Manual: utilizada para la producción de vino de elevada calidad, para lo cual elegimos los racimos de modo más selectivo.
· Mecánica: la realizamos en nuestros cultivos en espaldera por medio de vendimiadoras mecánicas.

Recepcion y analis del fruto

La uva llega a la bodega y es analizada para determinar su estado sanitario y su contenido en azúcares y ácidos.

La recepción está planificada para realizar el análisis de manera inmediata y así evitar que la uva recogida quede demasiado tiempo sin estrujar y pierda calidad.

Una vez analizada la uva será conducida a la zona de descarga.

Descarga de la uva

La descarga de la uva se realiza sobre la «tolva de recepción», una especie de pirámide invertida que a modo de embudo, irá depositando la uva sobre un «sin fin» que la conducirá directamente a la estrujadora. La estrujadora presionará el grano lo justo para evitar que pepitas y raspones o escobajos (soporte estructural del racimo) se rompan y contaminen el mosto.

En nuestras instalaciones disponemos de cuatro muelles de descarga destinados cada uno a los diferentes tipos de vinos y líneas de la bodega.

Despalillado, prensado y fermentacion alcoholica.

La pasta resultante, en el caso de los vinos blancos, se despalilla y es trasladada por medio de la «bomba de impulsión de pastas» hasta las prensas neumáticas para la extracción y obtención de un producto de mejor calidad. El mosto obtenido se flota o desmanga y posteriormente se envía, lo mas limpio posible, a los depósitos de fermentación, para obtener vinos de mayor cremosidad.

En el caso de los vinos tintos, la pasta resultante se despalilla y se prensa. El producto obtenido es enviado a los depósitos autovaciantes donde fermentará de una forma controlada.

Descube y fermentación maloláctica

En el caso de los vinos tintos, una vez conseguido el color, se procede al «descube», consistente en trasegar el líquido, separado ya de la materia sólida, a otros depósitos y barricas en los que se realizará la segunda fermentación denominada maloláctica, que proporciona al vino finura y suavidad, al transformar un ácido fuerte como es el málico, en otro más suave y untuoso, el láctico.

Una vez terminadas las dos fermentaciones, el vino es sometido a diversos trasiegos y tratamientos de clarificación y estabilización, variables según su destino y tendentes a conservar la limpidez del producto embotellado.

Vinos jovenes y de crianza

Los vinos jóvenes se filtrarán, corregirán y pasarán a la planta de embotellado donde se procederá a su envasado.

En el caso de los vinos de media-corta y larga guarda se mantendrán en la cava para su crianza en barrica de roble francés. Después de su periodo de crianza en barrica, pasarán a la planta de embotellado para su envasado. Posteriormente permanecerán en jaulones, donde harán su crianza en botella hasta el momento óptimo para su comercialización.

Embotellado

El embotellado del vino es el proceso final en la vida de un vino. Para los vinos de calidad la botella de vidrio es el envase más aconsejable puesto que permite que el vino conserve sus cualidades y evolucione. En cambio, los vinos de mesa son embotellados con tapones herméticos o en formato Bag in Box, que permiten conservar el vino sin perder sus características organolépticas.

Tras el clarificado, estabilizado, filtrado y centrifugado, el vino es empujado con nitrógeno a la cuba de embotellado, evitando en todo momento el contacto con el oxígeno, de este modo se evita su oxidación. Después, tras el lavado de las botellas, el primer paso del proceso de embotellado sería el llenado. Nuestra embotelladora elimina el aire dentro de las botellas, garantizando la mejor calidad del producto.

El segundo paso sería el cierre.. La elección del tapón depende del vino que se quiera embotellar. Para los vinos de consumo rápido, se opta por cierres herméticos mientras que los vinos de larga estancia se seleccionarán corchos de alta calidad que permitan evolución del vino en la botella.

El encapsulado del vino dota a la botella de un sistema de precinta, mientras que el último paso del proceso, sería el etiquetado de la botella y su embalaje en cajas con separador para evitar la rotura de las mismas.

En el caso de los vinos de media-corta y larga guarda se mantendrán en la cava para su crianza en barrica de roble francés. Después de su periodo de crianza en barrica, pasarán a la planta de embotellado para su envasado. Posteriormente permanecerán en jaulones, donde harán su crianza en botella hasta el momento óptimo para su comercialización.